Constitution Day

Carta del Presidente

Carta del presidente de la Fundación Nacional para las Humanidades

NEH Chairman Jim LeachNuestros padres de la patria fueron filósofos morales, así como activistas políticos.

Thomas Jefferson, cuya poesía política y edificante adorna la Declaración de Independencia, fue ahijado filosófico del británico John Locke. James Madison, el arquitecto principal de la Constitución, estaba sumergido en la filosofía del teórico político francés, Montesquieu.

En términos eclesiásticos, la Declaración dictó al mundo que todos los hombres son creados iguales, y que el gobierno es legítimo sólo si tiene el consentimiento del pueblo. La Constitución que vino a continuación estaba arraigada en la noción de que la naturaleza humana era tan imperfecta, que por consecuencia a ningún funcionario público, ni a ninguna institución pública se le debe de dar demasiada autoridad.

Esta combinación de derechos mantenida por el pueblo y los poderes limitados del gobierno definen el estilo político americano.

Mientras celebramos el Día de la Constitución, es importante recalcar que el sello del sistema político estadounidense es la separación de las autoridades legislativa, ejecutiva y jurídica. Esta división de poderes establecida en la Constitución a nivel nacional encontró un eco triple en los estados, los condados y las ciudades. Asimismo, se formularon distinciones en los diferentes niveles y en las diferentes secciones gubernamentales, y, por supuesto, fueron inevitables las tensiones cuando las estructuras de gobierno experimentaron una superposición o yuxtaposición.

La tres veces doble naturaleza de nuestro marco constitucional ha tenido como impacto el mantener al gobierno cercano al pueblo al fomentar una diversidad política con ciertos elementos que han tenido que ser abandonados por causas morales. De ahí, en nuestra máxima tacha o imperfección histórica, la institución de la esclavitud persistió en una parte considerable del país durante casi un siglo, poniendo en ridículo al compromiso revolucionario de los fundadores en lo que respecta a las garantías individuales. Siguiendo los pasos de una guerra civil, del movimiento en defensa de los derechos civiles y del sufragismo, la Constitución ha sido modificada para dar significado a las elocuentes palabras de Jefferson.

El marco subyacente constitucional, que estableció límites en el gobierno, le ha otorgado al mundo el modelo más iluminado de gobierno que se ha creado. La capacidad de la Constitución para acoger al progreso, así como al avance de las garantías individuales, es realmente algo digno de celebración que a la vez requiere de cuidados constantes.

—Jim Leach